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Seguramente has escuchado o conocido a furries que se hablan entre ellos como “hermano/a” o “primo” o hasta”papá” y “mamá” y tal vez pienses que puede sonarte hasta un poco raro o hasta ridículo, pero antes de que te formes un juicio sobre ello es importante que conozcas de primera mano cual es la razón por la que deciden llamarse así.

La familia es sin duda uno de los pilares que nos forman como miembros de la sociedad en que vivimos y es el apoyo moral en la gran mayoría de las adversidades que la vida nos presenta. Sin embargo el concepto de familia es muy diferente a la simple definición que comúnmente se tiene y en la que se acepta sólo como miembros de la familia al padre, la madre y los hijos (aunque también existen polígamas como en algunos países del medio oriente). Es el núcleo más cercano, el que nos forma, en el que nos apoyamos y el que valida nuestros actos y nuestra existencia toda.

Pero con el tiempo, la definición sólo ha quedado en los diccionarios mientras que la gente vive de formas muy distintas y la “familia” tiene una configuración distinta que salen de lo tradicional. Quizá sea el ritmo de vida es acelerado y con alto nivel de estrés lo que haya provocado que las familias sean disfuncionales, pero si no son esas las causas, sí que han contribuido a disolver a las familias, a separarse y no verse más, además de que los divorcios, los padres y las madres solteros, la adopción, y los padres homosexuales (en que los dos son del mismo sexo).

Así que la gente ha buscado a su núcleo familiar en otras personas y no necesariamente en el padre, la madre o los hermanos. Pero no dejan de ser familia por no estar mencionados en la definición: los lazos que los unen no son muy reconocidos en la sociedad de forma legal ni tampoco, por supuesto, por las familias tradicionales, pero no pierden importancia por ello y cumplen su labor social.

Quizá no sean familias en el sentido estricto de la definición, así que hablaremos de “grupo familiar”. Estos grupos son formados de manera voluntaria por amigos y no necesariamente mantienen lazos sanguíneos, pero cuando deciden unirse y convivir de forma solidaria forman un núcleo familiar que los forma, los apoya y los valida. Estos grupos son cada vez más comunes. Internet ha contribuido a formar estos núcleos familiares, pues es más fácil ahora que las personas con intereses comunes se encuentren.

Entre los furries es común encontrar a quienes se llaman entre sí “hermano(a)”, “primo(a)”o hasta padre y madre. Quizá los hayas escuchado y pensado que es un poco raro y hasta ridículo. Es probable que sea un tipo de juego de roles (en su mayoría lo son) pero para un número cada vez mayor de furries estos grupos familiares se han convertido realmente en sus familias, las que sustituyeron a su familia tradicional, sea por su ausencia o el rechazo de los mismos.

No es extraño encontrar entre los furries a algunos que se valen por sí mismos porque han emigrado de sus familias originales y no precisamente por ser furries, sino por abandonos o abusos: es una realidad de la sociedad en la que vivimos. Las subculturas como la nuestra son hogar de muchas personas que han encontrado en lo furry la respuesta a algún problema en su vida.

Los seres humanos (furries o no) somos animales gregarios y nuestro instinto natural de pertenencia a la manada nos empuja a buscar un grupo en donde podamos validar nuestras ideas o creencias o enfrentarlas con los miembros de ese grupo, pero aún más importante es el hecho de pertenecer a un grupo, de sentir su protección, sobre todo en el paso de la adolescencia a la edad adulta, cuando aún no está forjada nuestra personalidad del todo y cuando es vital el tener a un grupo de personas afines para iniciarnos de la mejor manera como adultos. Por eso estos grupos familiares pueden llegar a ser sustitutos auténticos de una familia tradicional cuando se logra una convivencia sana y armoniosa.

No hay que confundir estos grupos familiares con los grupos que se encuentran en las calles y entre cuyos miembros las drogas y la delincuencia son comunes. Estamos hablando de un sustituto de la familia para llegar a ser una mejor persona. Una de las cosas más difáciles es encontrar a otras personas como t??, que creen lo que tú crees y que construyen un vínculo de mutuo interés para mejorar la calidad de vida del grupo que forman, siempre de forma sana y ordenada. No es fácil, definitivamente, pero muchas personas han encontrado ese cariño y apoyo que no pudieron obtener de su familia biológica. Sólo por esto debería reconocerse la importancia que tienen.

Estos grupos familiares también logran algo: que los demás reflexionen si es más verdadera una familia tradicional donde poco o nada puede haber en común salvo los lazos sanguíneos o un grupo familiar donde compartes todo. Después de todo, ¿no es nuestro objetivo utípico alcanzar algo así? Si alguien le llama a otro “hermano” o “papá”, sin serlo, es digno de envidia, no de burla. Ha encontrado lo que necesita.

Al final del día, aún las familias tradicionales se forman de la misma manera que las “adoptivasí?: dos personas sin lazos de sangre que se dan cuenta que tienen puntos en común y que deciden unirse para formar un nuevo hogar.


Un agradecimiento a el “Conejo”  por contribuir al tema.

Edición: Pan

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